2/12/07

Breve poema de las 5 artes irónicas

¿Una estatuilla esbelta,
ágil,
retorcido manojo
de líneas irónicas?
Sí.

¿Unos versos rimados
– o no –
trapecio
donde el humorismo
– cabezón payaso –
desdoble una cabriola?
Sí.

¿Un dibujo
de dibujante bizco,
de un sombrero
y unas botinas,
y en medio un señor
tembloroso
como visto a través de un vidrio ondulado?
Sí.

¿Un ritmo burlón
que llegue y cruce por el alma
como un pájaro
por un lugar abigarrado
de paisajes?
¡Oh! sí.

Todo muy bello
y muy recomendable
para las orejas
de todos los tamaños
y para las entendederas
de toda circunferencia.

Pero más bello
y más recomendable sería
edificar un palacio
– desmesurada arquitectura –
en espiral,
que bajo el cielo incólumne
y sin ningún viso de mejoría
se alzase siempre, siempre,
ligeramente irónico
ya sabemos contra quién.

De Suenan Timbres
Sección "Curva"
2a. Edición, 1976
Colcultura, p. 140

5 comentarios:

Manu dijo...

Sr. Carlos Vidales, soy periodista investigador y desarrollo en curso un trabajo sobre patrimonio oral de Bogotá; estoy muy interesado en saber si Luís Vidales y/o su familia tiene algún tipo de vínculo con un escritor de la década de los 60 de nombre "Ernesto Vidales", el mismo es autor de un libro que se llama "Sombras a cincel" que versa sobre locos y personajes típicos, agradecería mucho si me da alguna luz sobre el tema ya que es de mucha importancia para mi investigación. Cualquier información confirmando o negando por favor remitirla a manuelgonzalez77@hotmail.com de antemano gracias.
Manuel González Guzmán - Periodista

Carlos Vidales dijo...

Estimado Manuel Guzmán:

Tenemos la misma inquietud. Estoy casi seguro de que Ernesto Vidales es familiar mío, probablemente primo en segundo grado, pero no he podido confirmar esto (por la biografía de mi padre se ve que estuvimos mucho tiempo fuera de Colombia, en el exilio, en Chile, y durante este tiempo nacieron primos que no conocemos). Estoy investigando el asunto y publicaré noticias sobre esto apenas obtenga algún resultado confiable. Conozco solamente de referencia la obra que usted menciona, y que trata de los célebres locos de Bogotá.

Un saludo muy cordial,

Carlos VIdales

NTC dijo...

Interesante asunto. Gracias si nos informan sobre sus desarrollos. ¿Se consigue el libro "Sombras a cincel"? ¿Se sabe más de don "Ernesto Vidales" ?
Gracias, Gabriel Ruiz. Cali. Colombia ntcgra@gmail.com
http://ntcblog.blogspot.com/

Carlos Fernando Rivera dijo...

Ernesto Vidales Ruiz fue un escritor y humanista extraviado en la curiosa profesión de profesor de educación física, razón por la cual se le conocía en los medios deportivos como "el Profesor Vidales", y en los medios intelectuales, cariñosamente, como "el loco Vidales".

Moreno aindiado, franco, de mirada vivaz y transparente, de una espléndida sonrisa muy parecida a la de su contemporáneo Antonio García, liberal, participó en un círculo de interlectuales entre los que se cuentan Bejarano Díaz, Guillermo Hernández y otros. Él era un promotor cultural nato: organizó tertulias, exposiciones, recitales y muestras de teatro alrededor de una librería ("El Teatro del Libro") que servía para ese pretexto y para dar al traste con sus pocos ahorros, no solo por su absoluta falta de ambición pecuniaria sino por su generosidad: "El Teatro del Libro", más que una librería, era una biblioteca itinerante, donde se tomaba buen café mientras se leía cómodamente y se obtenían descuentos que bien podrían alcanzar el 50%.

Publicó dos libros: "Nos dejó el Tren" (un panegírico un poco alocado de los líderes liberales, sobre todo de Alberto y Carlos Lleras durante los inicios del Frente Nacional)y "Sombras a Cincel", una colección de crónicas biográficas medio noveladas de locos e indigentes que fueron personajes típicos de la vieja Santa Fe de Bogotá: El loco del tranvía,Tufí Aljure, La loca Margarita, Pomponio... Se trata de un trabajo con buen valor periodístico, escrito en una prosa llana y ponderada. Quizás demasiado ponderada, para gusto de algunos, ya que tras los perfiles superficialmente cómicos de aquellos sombríos personajes Vidales descubre historias que son realmente dramas conmovedores cincelados por la crueldad humana. Es por eso, tal vez, la obra mejor titulada de nuestra literatura: sombras a cincel.

Escribió poemas panfletarios que, sin embargo, sonaban bien en la voz de su autor y en medio de ese cenáculo, como casi todos, fácil de complacer:

"Me subleva hasta el alma
que haya niños enfermos y desnudos
tititando de olvido en la noche sin luna..."
(...)
"El hombre es bueno cuando está contento,
cuando las canciones alumbran en su pecho
y el pan está en la mesa..."
(...)
"!Tengo el alma tronando de protesta
ante el cuadro del hambre..!"

Al parecer, Ernesto Vidales Ruiz no era pariente cercano del poeta Luis Vidales.

Lo fulminó un cáncer duodenal en veinte días. Agonizante, en la pieza de la Clínica de Marly, protagonizó una escena impactante que dibuja su personalidad de pies a cabeza: luego de una semana sin pronunciar palabra, estaba, sin embargo consciente. Demasiado... consciente del papel ya histriónico que representaba su esposa (una señora de dedo parado, al mejor estilo de nuestra hipocresía bogotana) fatigando a los intelectuales amigos del enfermo con innecesarios pormenores de sus muchos cuidados para con él; Vidales no soportó más y, haciendo un esfuerzo sobrehumano, la reconvino con una frase que perduraría en nuestra memoria:
"¡Deja ya esas demostraciones de rectitud!". Hasta su muerte, no dijo nada más. No fue necesario.

Carlos Fernando Rivera

Carlos Vidales dijo...

Gracias mil a Carlos Fernando Rivera por su excelente comentario.

He averiguado algo sobre Ernesto Vidales y su obra. No es mucho lo que he podido saber, pero creo que al menos he hecho un esfuerzo (a lo Sherlock Holmes, desde esta lejana tierra de Suecia) por investigar el asunto.

Ernesto Vidales nació en 1915 (¿en Honda?). Era, pues, bastante más joven que mi padre, Luis Vidales (nacido en 1900, según unos papeles, o en 1904, según otros). Ignoro la fecha de su muerte. Ha de ser un pariente, tal vez un primo lejano de mi padre. Si es verdad que nació en Honda, como asegura sin confirmar alguna fuente bibliográfica, el parentesco debe ser indudable, aunque no de directa consanguinidad: mis abuelos Rosaura y Roberto se trasladaron a vivir de Honda a Bogotá en 1911. es decir, cuatro años antes de que naciera Ernesto Vidales. Hay una brumosa y difusa tradición familiar sobre un primo del cual no se quiere hablar, por alguna razón que no he podido averiguar. Ignoro si se trata de la persona que estamos discutiendo. Sea como fuere, Ernesto Vidales fue periodista y escritor, autor de obras y trabajos costumbristas, entre los cuales se pueden mencionar: Doptor ... regáleme cinco (cuentos), Teatro del Libro, Bogotá, 1963; "Fórmulas y yerbas para curar males y penas" (folclor, plantas y leyendas), artículo en El Tiempo, Bogotá, enero 28 de 1968; Nos dejó el tren (crónicas humorísticas sobre el Quindío), Ed. Kelly, Bogotá, 1961; "Personajes típicos Colombianos: la 'loca Margarita', sensatez y desvío", artículo en El Tiempo, Bogotá, julio 10 de 1966; Sombras a cincel: personajes típicos (sobre los locos de Bogotá), Ed. Tipo-Prensa, Bogotá, 1966.

También fue editor, por ejemplo del poeta caldense Javier Arias Ramírez, cuyo libro de poemas La sombra tiene un eco publicó en 1961 (Bogotá).

Su libro sobre los locos de Bogotá puede localizarse en los siguientes sitios:

Biblioteca Luis Angel Arango -> Depósito de libros BLAA, 920.8,V43s
Biblioteca Luis Angel Arango -> Depósito de libros BLAA, 920.8,V43s
Sucursales Biblioteca Luis Angel Arango -> Ibagué, 920.8,V43s
Hemeroteca Biblioteca Luis Angel Arango -> Honda, 920.8,V43s

O bien, probablemente, an alguna librería de viejo.

Espero que estos datos ayuden a quien quiera recuperar a este escritor para la memoria colectiva. En lo que se refiere al trabajo de Ernesto Vidales sobre los locos de Bogotá, debo hacer en justicia un comentario adicional. Dicho trabajo fue sin duda consultado extensamente para la redacción del siguiente libro:

Téllez, Pedro Claver (1988), Biografía del disparate - Personajes típicos de Bogotá, Planeta, Bogotá. 192 págs. Sobre los locos y chiflados de Bogotá en el siglo XX. Incluye las historias de La Loca Margarita, Pomponio, Cuchuco, Tufi, El Conde de Cuchicute, El Bobo del Tranvía, el Doctor Goyeneche y El artista colombiano. Contiene un breve apéndice sobre los Personajes de Antaño, basado en las Reminiscencias de Cordovez Moure.

Pedro Claver Téllez afirma en esta obra que el libro de Ernesto Vidales es "empalagoso, reiterativo, desordenado y exclamatorio". Yo no comparto esta opinión y creo, por el contrario, que algunos de los pasajes del trabajo de Ernesto Vidales están mejor logrados que los correspondientes pasajes del libro de Téllez. Esto no debería sorprender, porque el primero sirvió de fuente para la redacción del segundo, y no al revés.

Carlos Vidales.